Sólo cambié mi actitud y todo cambió (VIDEO)

“El paraíso o el infierno no es un lugar, es una decisión”

Me comprometo

Me comprometo conmigo mismo a amarme y respetarme, escucharme en primer lugar y mantener este compromiso. No voy a volver a hacer nada que no me apetezca, por obligación o porque sea lo que se espera de mí. A partir de ahora, diré que sí cuando piense que sí y que no cuando piense que no, sin miedo a que no me quieran o no me acepten si no hago lo que se espera de mí. Atenderé mis necesidades y apetencias para poder estar lleno de amor y realmente desde ese espacio de autocuidado y respeto por mí mismo poder compartir de forma real. Pondré límites a todos aquellos que me invadan, abusen o abrumen con sus expectativas sobre mí. No he nacido para complacer a nadie ni satisfacer las expectativas de nadie, lo haré con asertividad y firmeza. Sigue leyendo

Fibromialgia – Recuerda…

Especialmente dedicado a médicos, familiares, amigos y compañeros de trabajo de personas diagnosticadas con fibromialgia.

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RECUERDA: “Tu falta de información sobre la fibromialgia, NO te da derecho a juzgarme”.

5 claves para obtener mejor calidad de vida – Fibromialgia

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  • Entiende tu enfermedad. Ello implica estar en contacto con especialistas, médicos y psicólogos. Necesitamos tratamientos multidisciplinares y cada uno te aportará todo el conocimiento de esta dolencia para que “comprendas” a tu enemigo. De este modo, estarás más seguro/a y prevenido/a.
  • Instaura una actitud positiva en tu vida. Sabemos que no es sencillo, pero en lugar de reaccionar ante el dolor es mejor aceptarlo y tratarlo, no deprimirnos. No dudes en hablar con personas que sufran lo mismo que tú, no te aísles ni guardes rencor a quienes te rodean.
  • Busca actividades que te permitan afrontar el estrés y la ansiedad: existen técnicas de relajación muy adecuadas que pueden ayudarte. El yoga, por su parte, también puede ser muy beneficioso.
  • Nunca pierdas el control de tu vida, no dejes que sea el dolor quien te domine. Para ello, establece instantes de ocio cotidianos por pequeños que sean. Sal a caminar y no evites el contacto social.
  • Atiende tus emociones, tu pensamiento y tu lenguaje. Lo que pensamos y sentimos tiene una influencia directa sobre la enfermedad. Si nos decimos frases como “no voy a poder levantarme”, “esto no tiene solución” o “ya no tengo fuerzas”, incrementarás tu sufrimiento.

Dale una vuelta a estas frases y verás cómo cambia tu realidad.

Fuente: La mente es maravillosa

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