Fibromialgia y yoga

¿Qué tal esos cuerpos después de las fiestas navideñas? Me lo puedo imaginar… A mí me ha costado recuperarme pero ya estoy de vuelta 🙂 No puedo decir que traiga las pilas cargadas (cosas de la FM y el SFC) pero sí vengo con muchísimas ganas de seguir luchando para visibilizar los síndromes de sensibilización central y seguir dando ánimos a todas esas personas que están pasando momentos complicados, sea cual sea su patología.

La cosa es que, al fin, he retomado la actividad tanto virtual como en la vida real. Y como pronto empezaré a ir a clases de yoga (adaptadas, claro), he estado investigando un poco, viendo videos, etc. Me ha parecido muy interesante, no sólo por el tema físico sino también por la meditación, que en el caso de la fibromialgia puede ser de gran ayuda. Por eso, quería compartir el siguiente post del blog Deporte y Salud y conocer vuestras opiniones al respecto.

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CINCO MANERAS EN LAS QUE EL YOGA PUEDE ALIVIAR LA FIBROMIALGIA

1. Alivia el estrés
Los síntomas de la fibromialgia se inician o se ven exacerbados por el estrés, por lo tanto, es especialmente importante que las personas con FM, o que son propensos a desarrollar fibromialgia, aprendan a controlar el estrés efectivamente. El yoga trabaja de muchas maneras para aliviar el estrés, pero quizás su mayor atractivo es su capacidad para activar el sistema nervioso parasimpático, o de “descanso y digestión”, en contra del sistema nervioso simpático, de “lucha o huida”.

2. Mejora el sueño
No es difícil imaginar que las personas que sufren el dolor crónico de la fibromialgia tienen dificultades para dormir, pero al mismo tiempo puede ser interesante saber que la privación del sueño puede imitar los síntomas de la FM. El resultado es un círculo vicioso de dolor, privación del sueño y fatiga diurna. El ejercicio regular ha demostrado promover un mejor sueño, lo que puede reducir los síntomas de la fibromialgia.

3. Reducción de la tensión y rigidez
En su forma más básica, el yoga es movimiento, y cualquier movimiento puede reducir la rigidez. Lo bueno del yoga es que podemos trabajar a diferentes niveles, que pueden ser más intensos o más livianos que en sesiones anteriores. Además, el yoga trabaja para reducir la tensión por primera contracción de los músculos después de liberarlos, un proceso que hace que el practicante de yoga sea más consciente de los músculos que sostienen la tensión y por lo tanto más capaces de relajarse.

Lo importante a recordar con los enfermos de fibromialgia es construir poco a poco. En lugar de avanzar rápidamente en una pose, los pacientes de FM deben avanzar lentamente en la pose hasta el primer punto en que la tensión se nota. Debemos permitir que la tensión se disuelva antes de movernos de nuevo. De lo contrario, el movimiento puede tener un efecto indeseable y desencadenar una reacción de dolor.

4. Concentración mejorada
La eliminación de tensiones es uno de los grandes beneficios del yoga, que combinado con su meditación consciente, ayudan a calmar nuestras ruidosas distracciones. Cuanto más familiarizado se esté al cumplir la pose, los detalles y beneficios más finos del ejercicio pueden llegar a la persona de una forma consciente.

5. Permiso para relajarse
El aprender a sintonizarse con el yo, y aceptarlo como lo que es, se trata de una enseñanza de compasión. Puede ser fácil ser compasivo hacia los demás, pero se necesita un esfuerzo especial para aceptarse a uno mismo, a ser perfectamente imperfecto. Una vez que llegamos a ese lugar de paz y aceptación, podemos permitirnos una relajación en toda su plenitud.

¿Conoces el yoga? ¿Lo has practicado? ¿Qué tal te fue? ¿Qué consejos me darías como principiante?

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